Laudelino J. Sánchez de León Linares, amigo de ASA, tras un viaje a Perú nos hace llegar esta interesante entrevista al arquitecto Mario Osorio en la que nos explica como las arquitecturas tradicionales, en este caso la Andina, tienen mucho que enseñarnos sobre construcción sostenible. A veces simplemente hay que escuchar con nuevas orejas y ver con nuevos ojos.

Soy Laudelino J. Sánchez de León Linares, amigo de ASA (Asociación de Sostenibilidad y Arquitectura). Quiero comentar que recientemente estuve viajando por Perú junto con mi socio Mexicano, Omar Sánchez. Fui invitado a dar una exposición sobre eficiencia energética en la Cámara de Comercio de Lima si bien tuve la oportunidad de conocer la arquitectura andina gracias al Señor Mario Osorio, arquitecto peruano y experto conocedor de esta arquitectura tan sorprendente. Sorprendente ya que su singularidad alcanza incluso a las condiciones termodinámicas, conocimiento y control del viento, de la temperatura, de la luz, construcciones armonizadas con música, medicina preventiva e incluso, con construcción de adobe, dominio de sistemas anti-sísmicos.

Con base a todo lo que indicamos, vamos a ir entrevistando a este gran arquitecto, haciéndole preguntas y que él mismo, con la sencillez que le caracteriza pero con enorme talento y conocimiento, vaya, por favor, respondiendo. Iremos paso a paso, comenzando por lo más sencillo para ir profundizando en diversos temas.

Mario, por favor, nos comentaste que en los cinco años de estudios de la carrera, fueron muy pocas las horas que la facultad dedicaba a la arquitectura andina. ¿Crees que eso debería cambiarse? ¿Cómo comenzaste tú a interesarte por este tipo de arquitectura?

Estamos hablando más de cuarenta años atrás, cuando en ese tiempo todavía se mantenía en la sombra a la sociedad Andina, al punto que en la ciudad de Lima era muy raro escuchar el sonido de una quena o de una zampoña en espacios abiertos. Tengo entendido que ahora se está dando más valor, importancia, dedicación y tiempo al estudio de la arquitectura Andina en las universidades, junto con otras disciplinas heredadas. Igualmente, la manifestación cultural Andina tiene ahora mucha presencia, aprecio y difusión en todas las ciudades del Perú.

En aquel tiempo, felizmente, unos amigos de la universidad tenían semejante interés en conocer sobre esta arquitectura ancestral y compartíamos muchas horas estudiando y visitando los complejos. La curiosidad que nació en mi y que continúa siendo una de las bases para la investigación, fue el preguntarme: Por qué los sismos quiebran nuestros edificios modernos construidos con cementos y aceros, mientras que los mismos sismos y muchos anteriores, ningún daño le hicieron a los edificios antiguos construidos con adobes o piedras colocadas sin argamasas, a pesar de los miles de años que tienen de existencia. Recordemos que el Perú está ubicado en una zona altamente sísmica y son muchos los terremotos que se han producido a lo largo de los siglos, destruyendo pueblos enteros construidos por gente llegada de Europa y sin afectar los originales.

Lo primero que pude comprender, fue que el mayor peligro para estas obras se encuentra en la actitud humana, que es más devastadora que una secuencia de sismos de grandes proporciones. En el transcurso de los últimos cinco siglos, desde la llegada de la gente de Europa, la destrucción ha sido pavorosa y esta actitud se mantiene vigente en la actualidad, cual atentado en contra del conocimiento y la memoria de la humanidad; es como un borrar sistemático de nuestros orígenes.

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Desmantelamiento del sistema hidráulico y de ambientes de “Puruchuku” para dar paso a la construcción de túneles (Foto: Lima Milenaria)

 

 

 

 

 

Construcción de los túneles en su fase final (Foto: El Comercio)

 

Reciente obra urbana para dar tránsito masivo de vehículos, destruyendo un sector importante del Patrimonio Arqueológico de “Puruchuku”. Esta acción, a pesar de los muchos reclamos de la población, contó con el apoyo de instituciones de protección cultural del Estado peruano.

Veo que sientes un gran respeto por los ancestros que vivieron en el Perú, ¿es el conocimiento que has adquirido sobre ellos los que te ha llevado a tener respeto por los mismos? ¿Hay algo singular que te marcara para que fuera así?

Los estudios que he venido realizando durante tantos años sobre esta cultura ancestral, evidentemente hicieron que aumentara en grandes proporciones mi respeto hacia ella, sobre la base de la que ya había recibido en mi educación familiar.

Durante mi niñez era natural ver grupos de comunidades andinas ataviadas con vistosas y coloridas vestimentas, arriando cantidades de llamas engalanadas cargando diversos productos por los alrededores de la ciudad; sin embargo, era como presenciar un mundo dentro de otro sin que hubiera alguna interacción entre ambas sociedades.

Comunidades del Valle del Colca, Arequipa.

Entre las singularidades, puedo mencionar la hospitalidad que brindan a los forasteros cuando visitan sus comunidades y, en especial, cuando generosamente comparten sus conocimientos que les han permitido sostenerse en los últimos cinco siglos, cuando éstos le son solicitados. En esencia, practican esta actitud con total desprendimiento cuyo propósito es que los beneficios alcancen a todos los seres.

Durante nuestra estadía, de Omar y mía en Perú, fuimos a visitar un Complejo cercano a Lima. Durante nuestro viaje fuimos conversando y me llamó la atención algunas cosas. Nos dijiste que hacia 1970 tú ya considerabas que las cubiertas de las edificaciones en Lima debieran ser vegetales, ajardinadas, ya que no llueve como tal y que la teja, como elemento constructivo, no es necesaria. ¿Por qué crees que este tipo de cubierta es interesante en Lima? ¿Has observado la misma en alguna construcción milenaria? Si es que sí, ¿podrías decirnos algún ejemplo y dónde se encuentra la misma, por favor?

Ya en la época que mencionas, consideraba la importancia de retribuir el área verde que el crecimiento urbano venía ocupando aceleradamente. Era ya evidente que la reducción de las áreas de cultivo restaría, también, la posibilidad de proveer alimentos a la población; como ya viene ocurriendo en todas las ciudades del Perú, al menos.

Los valles de la Costa peruana fueron muy ricos para la producción de alimentos y en la actualidad están desapareciendo aceleradamente en su totalidad por una falta de planificación y visión de lo que significa el cambio de una situación de autonomía alimentaria a otra dependiente. Los techos de los edificios y viviendas todavía pueden servir para reducir en un porcentaje esta dependencia; además de proveer una actividad natural complementaria a las económicas o profesionales.

A esta propuesta se sumó la dificultad que ya sufría el aire para que renueve sus propiedades por sí misma con la asistencia de vegetación, debido al aumento del uso masivo de cementos, asfaltos, vehículos e industrias. En aquella época resultaba sencillo y escalofriante calcular la progresión de sus efectos; los mismos que hoy ya son considerados con seriedad por organismos internacionales, mientras gran parte de la población mundial se mantiene aun sin ser consciente de la gravedad del asunto.

Este proyecto se quedó en idea porque, para su realización, se requería del concurso de especialistas en varias disciplinas y en aquel tiempo que no es muy lejano, era tomado como una utopía o algo extravagante, por decir lo menos.

La sociedad Andina sí lo tenía previsto y aplicado en el diseño y planificación de sus obras en forma integrada. Para ello, supo disponer las áreas urbanas en terrenos que evitaran afectar a la Naturaleza, como a las áreas de cultivo. Por ejemplo, la construcción y habilitación de grandes extensiones de terrazas de cultivo en todo el territorio, todavía no es vista en su dimensión e importancia por la humanidad contemporánea.

Respecto de la teja, su uso es innecesario en Lima porque carece de lluvias torrenciales o de mediana intensidad. Por lo general son lloviznas con gotas muy finas. Entre las décadas del 70 y 90 del siglo pasado, se puso de moda la teja y era como un status social tenerla en los techos de las viviendas. Cuando uno u otro cliente me solicitaba usarla y les recomendaba que no era necesario por las razones expuestas, además del gasto extra que representaba, se iban a buscar a otro arquitecto que les aceptara su deseo.

Ya en la edificación a la que fuimos, por favor indica el nombre de la misma, se vio tu gran respeto hacia ella y que nos transmitías con el mero hecho de hablar. Quisiera preguntarte diversas cuestiones sobre lo que vimos para que, con tus palabras, cuentes la singularidad de lo que vimos.

La edificación tenia muros diversos, lo singular es que unos, su parte más alta, estaba a nivel, sin embargo otros, tenían cierta inclinación, esto junto con la forma de los muros marcando pasillos estrechos en ocasiones, daban la sensación un poco como de laberinto, ¿tenía este tipo de construcción una finalidad defensiva? ¿Cuál es la finalidad de construir de este modo? ¿Se hacia este tipo de construcción para poder tomar referencias distintas como observación de las estrellas y astros del cielo?

El Complejo que fuimos a visitar es conocido como “Puruchuku”, a la que respeto mucho como bien advertiste; al igual que a todos los edificios erigidos por esta sociedad ancestral. Ninguna de estas obras tenía carácter defensivo; estamos hablando de otra forma de pensamiento junto con objetivos muy distintos a los que ahora tenemos.

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Complejo Arquitectónico de “Puruchuku” ubicado en el Valle del Rímac, Lima. (Foto: Lizardo Tavera)

Todos continúan cumpliendo la función de observatorios astronómicos y relojes solares, como cósmicos. Ello implica que sus orientaciones estén alineadas al tránsito de los astros, donde los pasadizos, ventanas, puertas, patios, muros, entre otros elementos, actúen como instrumentos de observación y registro de todo lo que sucede en el Universo y en la Naturaleza. Con este procedimiento se mantenía a la población plenamente comunicada donde la información era muy precisa y necesaria para la crianza de las plantas y animales, así como para las actividades humanas. Recordemos que esta sociedad ancestral obtuvo miles de variedades alimenticias a partir de muy pocas especies. En la actualidad, gran parte de estos productos sostienen a la humanidad.

Aparte de lo mencionado, los volúmenes, espacios y muros estaban diseñados también para mantener un diálogo de integración con el entorno. Hoy podría ser considerado dentro de la rama del paisajismo. De allí que percibiste la inclinación de un muro que te llamó la atención, cuyo propósito entre otros, es el proporcionar un sutil tránsito de percepción entre el edificio y la ladera de la montaña, evitando cambios bruscos al entendimiento.

Según íbamos avanzando y disfrutando con tus explicaciones dentro del edificio, nos hablaste de los escalones que había en casi todas las zonas, un número concreto que se repetía, algunos de estos escalones eran de diferente altura ¿podrías explicarnos por qué era esto así?

Por intermedio de los estudios que vengo realizando, he logrado comprender que los complejos arquitectónicos andinos son escuelas muy sofisticadas que transmiten conocimientos a quienes transitan por sus espacios. La información es recibida directamente por el consciente o subconsciente de cada persona, dependiendo de su capacidad de atención, de observación, de curiosidad, de análisis con el soporte de analogías y correspondencias.

Uno de los ejemplos que vimos en “Puruchuku”, tiene 3 escalones que, sumados al nivel superior o inferior como 1, dan la ecuación 3+1=4 en descenso que, sumados al de ascenso, dan 7+1 u 8. Así ingresamos a la música, al color, a las temperaturas, a la luz, como a otros conceptos y disciplinas largos de enumerar en esta oportunidad.

La ciencia aplicada en las escalinatas todavía permanece sin ser tomada en cuenta. La singularidad se encuentra en la diferencia de proporciones en el paso y contrapaso de cada escalón, cuando se ha tenido la técnica para el corte y ensamble exacto entre las piezas líticas que conforman los muros. Igualmente, su número de escalones según su ubicación y orientación, ofrecen ecuaciones matemáticas simples y complejas a la vez; unidas a conceptos que se encuentran en la simbología y en la estructura musical.

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Complejo de Machupicchu (Foto: fomentinatura)

 

 

Isla del Sol (Foto: tripadvisor)

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Complejo de Ollantaitampu (Foto: jtsc)

 

Las escalinatas andinas tienen miles de años de existencia. Sus peldaños permanecen en sus sitios originales a pesar de transitar sobre ellos millones de personas durante siglos. Es una tecnología constructiva que se mantiene sin ser estudiada, ni tomada en cuenta por la ingeniería actual.

En el caso de la diferencia de altura de los escalones que mencionas, se puede traducir de la siguiente forma: el acto de subir o bajar por una escalinata, es el alcanzar un objetivo que se encuentra en la parte de arriba o de abajo. La diferencia de proporciones de cada escalón sugiere que para alcanzar un propósito, se requiere un esfuerzo distinto en cada paso por dar, donde la constancia es el principal sostén.

Entrando en una habitación con escalones igualmente, nos dijiste que un día llevaste a un músico para que interpretara con notas musicales las pautas que le ibas marcando en base a los mismos, como pidiéndole que interpretara musicalmente con notas, las octavas y pasos de una altura a otra. Según nos comentaste, resultó que el músico con base de tus indicaciones, según él mismo te dijo, era música andina, es decir, existía relación directa entre la música ancestral y el sentido de construcción, ¿Por qué esta armonía? ¿Hay alguna razón para realizar este tipo de construcción así? ¿Tiene algo que ver con las proporciones y el control de la luz y del viento?

En la medida que fui comprendiendo más la arquitectura Andina, logré apreciar que a través de las proporciones que emplea, manifiesta una arquitectura musical. Así, para certificar esta percepción, invité por la década de los 80, a un amigo que hoy viene ofreciendo conciertos de guitarra por el mundo, para ver si era posible traducir las proporciones de los espacios, volúmenes y escalinatas del Complejo de “Puruchuku” en música. Como resultado y para su sorpresa, me dijo que había una relación íntima con la estructura musical Andina; la misma que él venía estudiando e interpretando.

La aplicación de este principio en los edificios, es semejante al que tienen los instrumentos musicales. Sus proporciones y aperturas están diseñadas para conducir el aire o vibraciones, con el soporte de una calidad de material que logre temperaturas adecuadas en sus ambientes y generar, así, frecuencias sutiles auto-regulables que producen estabilidad en las personas y en el área de su influencia.

Los edificios andinos, con esta aplicación, han sido convertidos en instrumentos musicales muy afinados para conducir el aire (energía) por sus espacios que, de acuerdo a la exposición lumínica (temperaturas), producen frecuencias sonoras sutiles haciendo que se integre el organismo con el entorno. De este modo se evita el conflicto entre la obra y la Naturaleza y, por extensión, se evita también daños a los seres que ocupan sus espacios. Es de resaltar que la sociedad Andina es musical; pues, todos cantan, danzan, tocan instrumentos y componen canciones.

Caminando, nos llamó la atención tus explicaciones sobre la luz, las habitaciones y las diferentes iluminaciones que había en las mismas, desde para hacer trabajos que requerían más o menos precisión, había en cada habitación más o menos iluminación, hasta incluso producir más o menos temperatura en unas zonas a otras. Nos comentaste que este complejo era saludable, diseñado para sanar e incluso, parece ser, que se hacía medicina preventiva. Es aquí donde me llamó mucho la atención la explicación que nos diste en una sala, en función de donde te pusieras, las sombras y el control del viento a través de la entrada o la ventana, hacia más o menos frío. Nos comentaste que eso era para tratar posiblemente fiebres en el ser humano de manera que la persona que sufriera una fiebre más fuerte, se le ubicaría en la zona en la que más frío se produciría dentro de la misma sala que nos parecía increíble que esto se lograra como así ocurría, diferentes ambientes en una sala no muy grande. ¿Podrías explicar de manera sencilla como se lograba este control termodinámico de dicha habitación con diferentes niveles sin ser una zona grande, gracias a la contribución de la iluminación y del viento?

La sociedad Andina ancestral desarrolló con efectividad un programa de medicina preventiva en general, cuya base fue la alimentación junto con una serie de actividades complementarias. Además de tener amplios conocimientos sobre las propiedades medicinales que la Naturaleza provee en todos sus niveles, los edificios estaban diseñados para mantener el equilibrio saludable de la población.

Igualmente era consciente que se producían situaciones o enfermedades particulares que eran necesarias atender y solucionar. Para ello creó centros de curación especializados, como lo fue “Puruchuku” entre otros ejemplos. Cada espacio, sea interior o exterior, estaba diseñado para atender un tipo de dolencia donde, en resumen, se consideraba temperaturas promedio, temperaturas variables, exposición lumínica, generación de sombras y transición de ellas, corrientes de aire reguladas, preparación de medicinas, incluyendo las influencias estacionales, lunares y más.

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La habitación mencionada dentro del círculo

(Plano del Complejo de “Puruchuku”)

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Símbolo Negro-Blanco

(“El Oráculo de Chaupin”)

 

El área señalada en el plano, es el cuarto que mencionas. El manejo termodinámico se puede sintetizar con el símbolo Negro-Blanco, representando la absorción-emisión, el calor-frío, abajo-arriba, interior-exterior, sombra-luz, respectivamente. La habitación tiene tres niveles como escalones grandes hacia abajo, haciendo que la corriente de aire frío rasante del piso descienda por la puerta, junto con el aire que ingresa por la ventana. Los escalones impiden, a la vez, que el aire frío ascienda y escape.

La temperatura fría de la habitación se mantiene porque tiene muy poca exposición solar o lumínica durante el día. El poco aire caliente que se genera en el interior, es expulsado por la parte de arriba de la puerta debido a la presión de aire que ingresa por la ventana y, al mismo tiempo, llevado por una corriente de aire que circula por el pasadizo con dirección Sur. Todo el manejo termodinámico está integrado en el Complejo; cada parte es autónoma y complementaria del conjunto. Ello puede verse, como analogía, en el sentido de comunidad Andina donde todos laboran por un objetivo común.

En tus excelentes explicaciones, nos decías que todo el complejo en sí, funcionaba como un reloj pero además de esto, había hornacinas en los muros, con forma de triángulo desde la vista frontal, con forma redondeada interiormente en el muro, como semi-conos, que tenían función del control de la época del año, de la estación, etc. Háblanos por favor de la importancia de la luz en la arquitectura andina, de este sistema tan singular, si esto se hacía también para poder observar los astros o qué finalidades se perseguían con estas hendiduras en los muros.

Todos los edificios construidos por la sociedad Andina ancestral, tienen función de observatorios astronómicos y relojes solares, como cósmicos, para mantener las actividades humanas integradas con todos los seres de la Naturaleza. Es el mantenimiento de un diálogo constante con todas las especies, basado en los ciclos estelares que dictan los tiempos de procreación, nacimiento y muerte.

Conforme se observa en estos edificios, la luz es considerada como la herramienta más precisa de todas y va acompañada con el lenguaje de sombras. El Sol emite muchos rayos de luz y uno solo es recibido perpendicularmente en la superficie de la Tierra. De allí que la mayor parte de edificios astronómicos construidos por la humanidad, se encuentren básicamente entre los trópicos de Cáncer (Norte) y Capricornio (Sur); que son los extremos del recorrido del Sol.

 

 

 

Hornacinas triangulares formadas por conos cortados verticalmente en el Complejo de “”Puruchuku”

(Fotos del libro: “Mensajes de los Abuelitos”)

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Muestra del ingreso de la luz en una de las seis hornacinas

 

En el caso Andino, el tránsito de ese rayo de luz es registrado en todos sus edificios y para ello tienen herramientas adicionales como son las hornacinas triangulares de “Puruchuku”; que son mitades de conos. De acuerdo al ángulo de ingreso de la luz en ellas, se puede determinar con precisión cuál es la fecha del año, junto con otros datos adicionales porque tienen la particularidad de que su lectura es a partir del mediodía.

Otra cosa que nos llamó muchísimo la atención fue que había una zona especialmente acústica cuando todo era adobe de barro y tapia igualmente de tierra. Había una especie de pasillo estrecho al cual se accedía a través de una entrada pero que contaba con dos huecos a diferente altura, como rectángulos, en los que parte del muro había sido comido pero sin atravesarlo plenamente. Para poder verificar que la acústica era formidable, entramos Omar y yo, nos distanciamos sobre 10 metros, hablando en voz baja éramos capaces de oírnos perfectamente sin problema alguno, nos parecía casi cosa de magia. ¿De dónde viene este conocimiento de la acústica? ¿Existen planos o vestigios de cómo calculaban ésto?

La aplicación de la acústica está presente en todos los complejos ancestrales andinos y qué importante que la hayas percibido y comprobado con Omar en “Puruchuku”. Su radio de acción en ellos es muy amplio, permitiendo diálogos a grandes distancias sin necesidad de gritar. En otros casos aumenta el volumen de un sonido determinado proveniente de una parte de la Naturaleza. El detalle, además de funcionar en espacios abiertos, se encuentra en la ausencia de elementos reflejantes de sonidos, o de toda aquella sofisticación que se usa en la actualidad en el interior de los auditorios.

Es evidente la necesidad de la participación de un grupo interdisciplinario de especialistas para estudiar esta aplicación y, tal vez, en conjunto se logre obtener la información sobre el origen o sustento de esta ciencia. Es muy posible que ella se encuentre en la simbología de esta sociedad, que es uno de sus sistemas de escritura y registro de conocimientos. Sin embargo, puedo adelantar dentro de lo que he investigado, que la respuesta se encontraría en la graduación de la humedad de la atmósfera circundante, como en el direccionamiento de las corrientes de aire.

Una cosa singular que nos comentaste también, es que el adobe, en la construcción del edificio, se encontraba debajo del tapial, el muro de carga de tierra, arriba, siendo muro de carga de bastante peso y anchura. Esto es al contrario de lo que aparentemente nuestra lógica nos indica. Nos comentaste incluso que había dinteles de adobe y encima se habían construido muros de carga de tapial, de varias plantas, construcciones milenarias que han soportados diversos sismos sin caerse jamás. ¿Podrías citarnos algunos ejemplos en los que exista este tipo de construcción en el Perú y dónde se encuentran? ¿Crees que si se pudiera investigar y analizar cómo se lograba hacer esto, se podría hacer una especie de norma técnica de construcción con adobe y que fuera una norma anti-sísmica?

Recuerdo que en el colegio nos enseñaban que la sociedad Andina no había logrado un desarrollo superior porque no tuvo conocimiento del arco, de la columna, de la bóveda y, en especial, de la rueda. Sin embargo, todas esas formas constructivas se encuentran presentes en sus obras, junto con otras que en la actualidad se dice que son imposibles o inaplicables; como el dintel de adobe que, al menos, tiene una antigüedad cercana a los mil años, conforme se puede ver en el Complejo Arquitectónico de Paramonga.

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Dintel de adobe en el Complejo Arquitectónico de Paramonga, ubicado al Norte de Lima.

(Foto: Luis Salcedo)

 

Cada Complejo tiene una forma constructiva propia que responde a la función de sus edificios y al lugar donde es ubicado; sin dejar un patrón o base que todos tienen, sugiriendo el cultivo de la continuidad de una ciencia ancestral. En el caso de los muros que señalas en “Puruchuku”, la respuesta se puede encontrar en la necesidad de reducir el calentamiento y transmisión de calor en esas áreas, con el propósito de generar una frecuencia térmica sutil en los ambientes de su aplicación.

Ciertamente, los muchos sismos que estos complejos han experimentado, prácticamente ningún daño han sufrido a pesar de los miles años transcurridos desde su edificación. A pesar de ello, las normas constructivas modernas no consideran estos valores porque, en esencia, éstas responden a los materiales industriales que condicionan oficialmente su uso. Por otro lado, los trazos de las urbanizaciones destinan áreas pequeñas para la construcción de viviendas, eliminando así el uso de materiales naturales por el volumen que ocupan sus muros. Con este proceder, su empleo se ha limitado a las áreas rurales o para quienes tienen la posibilidad de aplicarlos en amplios terrenos de su propiedad.

Líneas arriba mencioné sobre la creencia que la rueda fue desconocida por la sociedad Andina, sin considerar que el territorio además de tener una topografía agreste, careció de animales de tiro haciendo imposible o muy dificultoso su empleo físico. Sin embargo, desarrolló muchas obras empleando otra tecnología para el transporte de gran cantidad de materiales que, inclusive, hoy sería imposible repetir usando numerosos vehículos de carga pesada.

Mientras tanto, esta sociedad continúa elaborando sus vestimentas con la herramienta llamada “Pushka”, que es una rueda o Piruru con su eje para el hilado; igualmente sigue guiándose con los ciclos estelares para sus actividades, los mismos que forman círculos. A cada uno de éstos se le llama “Pachakuti”, cuyo concepto se puede traducir como “El Inicio y Fin de un Ciclo”, o “La Rueda de la Vida”.

Nos dijiste también que querías hacer una prueba con humo, para poder visualizar el funcionamiento termodinámico del complejo; cómo incide el viento en diversas zonas y la formación de vórtices para expulsarlo al exterior para evitar el frío dentro de algunas zonas pero como en otras se utilizaba, por ejemplo, para ventilar e incluso enfriar. ¿Crees que si se hiciera este tipo de experimento se podría comprobar realmente y de manera visual que el conocimiento ancestral termodinámico era increíblemente preciso y no era algo aleatorio? ¿Existe alguna manera de saber cómo se hacían estos cálculos o en qué se basaba este enorme conocimiento del entorno ya que el edificio también se mimetizaba con el mismo?

Sería extraordinario que se pudiera hacer ese experimento en días soleados y nublados, utilizando humos de colores y filmar simultáneamente desde la parte alta de la montaña; espero que sea posible en una fecha cercana. De esta manera se apreciaría el funcionamiento de la termodinámica aplicada en el Complejo; lo que facilitaría su estudio para comprender su concepción y diseño. Los resultados del mismo permitirían tomarlos en cuenta y proponerlos en nuevos proyectos arquitectónicos.

Conforme viene funcionando esta aplicación, es muy difícil que sea algo aleatorio o fortuito; menos algo aislado porque en todos los complejos actúa esta regulación de la temperatura. Ello hace, junto a otras aplicaciones complementarias, que los edificios se comporten como organismos vivos y autónomos, regulándose a sí mismos conforme a las variables de la atmósfera. Con este proceder, el volumen se mimetiza con el entorno porque pasa a formar parte de él, evitando ser un obstáculo a las corrientes energéticas.

Finalmente y para terminar, me has comunicado que para la década de los 70 te fuiste a vivir a una comunidad ubicada en las alturas de Lima, la finalidad era diseñar y construir una ciudad autónoma en todos los aspectos incluyendo la seguridad, ¿podrías explicar esto un poco más? ¿A qué te refieres a la seguridad, a la seguridad anti-sismo, simular sistemas para evitar ataques de otros pobladores de otras zonas? ¿Ciudad autónoma en recursos, en agua, comida, en qué exactamente?

La gran concentración y aumento de pobladores que vienen experimentando las ciudades, ha creado una gran vulnerabilidad y dependencia en ellos. Ante una grave crisis energética o social, quedan sin oportunidad alguna para proveerse de alimentos y de agua. Es evidente que una situación así, esperando que no suceda, provocará una estampida masiva de millones de personas hacia las zonas agrícolas creando una violencia sin límites como respuesta de supervivencia. Los campos de cultivo serán arrasados por el hambre y no podrán ser repuestos porque las plantas necesitan tiempo y cuidados para crecer nuevamente.

En este sentido, el diseño de la ciudad autónoma consideraba la importancia de su ubicación para que la misma geografía la convierta en invisible y funcione adicionalmente como obstáculo natural ante tal embate. Asimismo, era importante tener en cuenta la distancia respecto de la ciudad, que en este caso es Lima. Los valles de la Costa, que se van cerrando como embudos en la medida que se va ascendiendo a las montañas, era otra variable complementaria que reduce la proporción de la masa humana en estampida. A todo ello, se estudió y determinó accesos alternativos para llegar al lugar, en el caso que tal crisis lo cogiera a uno en la ciudad misma. El proyecto también consideraba las fuentes autónomas de agua; las mismas que se encuentran en unas lagunas muy altas, difíciles de ser encontradas por extraños.

Me hubiera gustado exponerte más sobre este proyecto, solo que son muchos los aspectos que se tomaron en cuenta para desarrollarlo. Quise presentarlo como tesis de grado para obtener el título de arquitecto; sin embargo fui persuadido por mi director de tesis para que lo hiciera ya como profesional porque me hubiera tomado mucho tiempo desarrollarlo por su magnitud. A cambio me recomendó que presentara un tema más sencillo, concreto y semejante en importancia. Así lo hice finalmente.

Muchas gracias por tu tiempo y tus respuestas Mario, siempre es un placer charlar contigo.

Gracias también Lino, por el interés que has tomado sobre la ciencia que desarrolló la sociedad Andina ancestral y por la difusión ofrecida.

Para los lectores del presente artículo les indicamos que pueden visitar la página web de este gran arquitecto en la que podrán ver todo el trabajo que ha realizado durante tantos años, sus libros, la investigación, la música…, les invitamos a que visiten la misma y puedan ver el conocimiento ancestral que este gran arquitecto refleja en todo su trabajo. http://www.mariosorio.com/

 

 

Lima, 14 de Septiembre de 2015

 

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