Este mes de Julio el Ministerio de Fomento ha facilitado el proyecto de Real Decreto que modifica el Código Técnico de la Edificación. Tras el estudio del documento, desde la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura se han elaborado unas alegaciones a modo de  reflexión crítica sobre la globalidad del CTE y en particular a las nuevas exigencias planteadas para el DB-HE (Ahorro de Energía). Os animamos a leerlas, darnos vuestra opinión y compartirlas ya que la nueva legislación compromete nuestra forma de hacer arquitectura hacia la sostenibilidad del sistema. 

MANIFIESTO DE LA ASOCIACIÓN SOSTENIBILIDAD Y ARQUITECTURA

Durante este mes de Julio de 2018 se ha dado audiencia e información pública sobre el proyecto de Real Decreto por el que se modifica el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación que permita que los ciudadanos, organizaciones y asociaciones que lo consideren conveniente realicen las observaciones sobre el contenido del documento hasta el día 31 de julio de 2018.

Entre los documentos expuestos está la redacción del nuevo Documento Básico DB-HE sobre Ahorro de Energía y, en base al mismo, ASA, Asociación Sostenibilidad y Arquitectura, ha configurado un Grupo de Trabajo para su análisis y se recogen a continuación un resumen de las impresiones y reflexiones que dicho documento nos ha generado.

Siendo conscientes del trabajo realizado y de la dificultad que entraña la redacción de una normativa de obligado cumplimiento que dé cobertura a todas las actuaciones que se vayan a realizar en España en los próximos años, la realidad es que el documento sigue manteniendo la estructura independiente de los Documentos Básicos frente a la totalidad del CTE con un documento poco claro, en el que no es fácil entender el objetivo real de las medidas que se proponen y cuya primera sensación es que continúa siendo escaso en los requerimientos de España hacía la ecología del parque construido.

A su vez se solicita que se realicen observaciones al mismo, pero consideramos que para hacerlo falta que se aporten las explicaciones y justificaciones que indiquen si con estas medidas se está realmente mejorando lo que teníamos hasta ahora.

Y como el documento lleva a que, cada vez más, las comprobaciones del mismo se tengan que hacer con herramientas de certificación y simulación, y estas herramientas todavía no se han adaptado ni proporcionado actualizadas, es muy farragoso el saber realmente hacia dónde nos lleva lo propuesto.

Lo que sí parece claro es que el CTE es un documento que arrastra desde su inicio un error de base, dado que no contempla la ejecución del edificio como un todo global si no mediante compartimentos estancos a los que hay que aplicar cada DB, sin una visión general que los compatibilice en favor del diseño y la calidad edificatoria. No se es consciente de que las exigencias son un todo que conforma un edificio.

Parece que desde el inicio no ha habido confianza en los profesionales y por esta razón las soluciones son cerradas y avaladas por simulaciones. Son los programas de simulación los que definen los parámetros de diseño, en lugar de existir herramientas propias de análisis.

Considerando lo citado, y entrando ya al documento del nuevo DB-HE, queremos hacer especial mención de algunos conceptos que consideramos fundamentales.

DEMANDA ENERGÉTICA

La nueva redacción pone de manifiesto que pierde mucha importancia el concepto de Demanda en pro de Consumo. Esto nos parece un error ya que la demanda es un término muy pedagógico tanto para los técnicos como para los usuarios finales que habla de la calidad constructiva del edificio. La demanda es fruto del diseño de la envolvente, del aprovechamiento de la inercia térmica, de las estrategias pasivas, del mantenimiento, de la adaptación al medio de la edificación, etc., y todo ello está intrínsecamente relacionado con el trabajo del arquitecto.

Este concepto, a su vez, sigue apareciendo específicamente en las Directivas Europeas de referencia, como es el documento de RECOMENDACIÓN (UE) 2016/1318 de la Comisión de 29 de julio de 2016 “sobre las directrices para promover los edificios  de consumo  de energía casi nulo y las mejores prácticas para garantizar que antes de que finalice 2020 todos los edificios nuevos sean edificios de consumo de energía casi nulo”, que en su apartado 2.1.1. “¿Cuál es la eficiencia energética de un «edificio de consumo de energía casi nulo»?” indica que “La eficiencia energética de un edificio se define como la «cantidad de energía calculada o medida que se necesita para satisfacer la demanda de energía asociada a un uso normal del edificio…”

Creemos que la demanda es el Indicador más claro sobre la Calidad del Edificio y no entendemos el porqué de su pérdida de importancia en el nuevo documento, dado que este concepto no se debe devaluar.

ADAPTACIÓN AL LUGAR y ESTRATEGIAS PASIVAS

El DB-HE es un documento que no consigue que los edificios estén realmente adaptados a su lugar aprovechando las condiciones de su clima, promoviendo soluciones estereotipadas, simples, sin admitir muchas veces casos distintos ni usos diferentes en función del uso diario del edificio. El hecho de que se permitan soluciones distintas a las recogidas en los DB no implica que se fomenten, pero sí se abre la vía a la investigación y a la innovación.

A día de hoy la verdad es que no se está cumpliendo con las prescripciones del DB-HE pues creemos se aleja de la realidad de los habitantes de España, donde unas costumbres arraigadas y su clima permiten muchas veces la regulación climática con estrategias pasivas, no contempladas en gran medida en el CTE, como es la ventilación natural.

Esto hace que no se estén poniendo en valor muchas estrategias pasivas utilizadas tradicionalmente, tendiendo a considerar los edificios como elementos estancos. Por ejemplo, la ventilación natural como estrategia pasiva influyente en el gradiente térmico del edificio no está contemplada ni valorada, lo que se demuestra con el hecho de que la ventilación se considera una carga energética cuando en un lugar como España puede ser precisamente un regulador térmico que influya en el control de la demanda y en la realización de un edificio de energía positiva.

Esta penalización hacia la ventilación natural genera:

  • Sobredimensionamiento en muchos casos de las instalaciones para asumir la ventilación obligatoria de los espacios, especialmente en usos dotacionales.
  • Promoción de edificios de alta tecnología, siendo dudoso el saber si realmente es necesario.
  • Tender a la construcción de edificios herméticos, lo que genera poca calidad psicológica y hace difícil mantener calidad en el aire interior, vinculando ésta casi exclusivamente a sistemas mecánicos y a filtros que, caso de no mantenerse adecuadamente, generan un problema donde posiblemente no lo había.
  • Al no considerarse la ventilación no se promueven líneas de investigación en este sentido.

En este respecto se quiere mencionar el estudio “Calidad del aire, ventilación y energía-La ventilación natural como ventilación básica”, realizado por ASA en julio de 2016.

Algo parecido ocurre con la Inercia Térmica, que es otra estrategia pasiva que se contempla en las simulaciones de forma tangencial, pero no como concepto para fomentar la regulación térmica de los edificios:

  • El traspaso de energía mediante la inercia día/noche no es tenido en cuenta.
  • Al no considerarse impide también la investigación e implantación de soluciones constructivas como son los muros trombe, las estructuras activadas con geotermia, etc.

ANÁLISIS DEL CICLO DE VIDA y ECONOMIA CIRCULAR

Estas consideraciones hacen que nos cuestionemos si realmente estamos ahorrando de verdad energía en lo que estamos construyendo dado que cada vez nos centramos más en el consumo operacional del edificio, pero no tenemos en cuenta el gasto energético que ha sido necesario para su construcción, cada vez más tecnológica y sofisticada, y para su mantenimiento que será complejo durante el resto de su ciclo vital. Hace falta un balance global de estos edificios de alta tecnología para evaluar de verdad si la normativa española promueve la sostenibilidad en sus edificios, y empezar a introducir conceptos como son su Análisis del Ciclo de Vida, la Economía Circular, etc.

REHABILITACIÓN INTEGRAL

El concepto de Rehabilitación Integral no se considera como obra nueva dejando muy laxa las exigencias en intervenciones en edificios construidos. Esto va acompañado de políticas locales que fomentan la rehabilitación “a parches” lo que puede llegar a generar patologías en los edificios rehabilitados de esta manera, desvirtuando la intención de una rehabilitación integral y desvinculándola de los aspectos urbanísticos que generan la ciudad.

Este aspecto es muy importante dado que la rehabilitación se está haciendo en gran medida con el apoyo de subvenciones públicas, lo que hace que debamos ser más exigentes.

Volvemos a:

  • La consideración de la administración española de no considerar el edificio como un todo, ya sea en obra nueva como en rehabilitación.
  • El fomento de soluciones estereotipadas que no favorecen la investigación de nuevos sistemas.
  • El uso de estas soluciones estereotipadas nos lleva a una ciudad en la que, muchas veces, desaparece su imagen original, y son de difícil aplicación en edificación con valores patrimoniales.

EDIFICIOS DE ENERGÍA CASI NULA (EECN)

Uno de los aspectos más importantes es que el documento estudiado alude a que un EECN será aquel que cumpla “con las exigencias reglamentarias establecidas para edificios de nueva construcción en las diferentes secciones del Documento Básico”. En vista de todo lo comentado dicha afirmación parece muy dudosa, ya que las ambiciones del documento hacia la sostenibilidad son escasas comparadas con las de países vecinos que ya hablan incluso de Energía Positiva.

Se considera que se trata de un error de concepto que además popularizaría el término de EECN sin ser verdad, devaluando su importancia, sobre todo en las exigencias solicitadas para las actuaciones de rehabilitación y reforma y para los edificios de uso terciario.

Esta devaluación del concepto de EECN hace que otros sistemas de certificación energética muy deterministas, como es el estándar Passivhaus, consigan implantarse con éxito aunque no esté claro que sean los más adecuados para todos nuestros climas, además de tratarse de certificados de organismos privados que están supliendo a las obligaciones que una normativa básica debería considerar.

Todo esto se pone de manifiesto con la publicación de la Directiva (UE) 2018/844 el 29 de junio, que es mucho más estricta y se ha publicado prácticamente coincidiendo con la publicación de las modificaciones de este Real Decreto, y que deja en evidencia el ritmo lento en el que España está adaptando su legislación.

Sería muy interesante, a su vez, dar a conocer los casos de edificios con resultados ejemplares en materia energética y de sostenibilidad con los que ya contamos en nuestro país, realizados de forma voluntaria, superando con mucho los mínimos normativos, que podrían servir de referencia sobre la posibilidad de los objetivos a cumplir en materia de consumo casi nulo, e incluso en los llamados de “energía positiva”.

En Madrid a 30 de julio de 2018,  

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