Re: Acciones para una nueva época
Las acciones enumeradas en el manifiesto para una nueva época que alzó A.S.A. justo antes del Congreso de Valencia, me parecen fundamentales y necesarias para que los arquitectos podamos plegar nuestras velas y cambiar el rumbo de nuestra profesión.
Sabemos que el futuro realmente existirá con o sin nosotros, pero esperamos que los arquitectos seamos capaces de vertebrar y dirigir muchos de los cambios que vamos a emprender relacionados con la profesión que amamos. Hay mucho trabajo por hacer, deberemos enfrentarnos al grandísimo reto de llegar a diseñar, construir y gestionar hábitats que puedan tener una relación simbiótica con la naturaleza donde balance de producción y consumo de recursos global esté equilibrado o llegue incluso a ser positivo. Pero me parece que a pesar de las buenas ideas e intenciones que surgen desde todos los ámbitos, no se está produciendo la ReAcción necesaria para que a corto, medio y largo plazo podamos caminar hacia la deseada "sustentabilización" de nuestras actividades, empezando por las arquitecturas que diseñamos.
Cierta parte de nosotros habla de que lo que hay que hacer es trabajar desde los materiales atendiendo a su reciclabilidad, costos de fabricación y transporte, aspectos biológicos, tecnológicos o genéticos; otra dice que lo importante es la eficiencia, la gestión adecuada de recursos como el agua, la energía, los alimentos e incluso los residuos haciendo énfasis en aspectos como el tratamiento de envolventes, la utilización de sistemas adecuados, el uso de aparatos que consuman menos, el cierre de ciclos, etc; otra, en cambio, se concentra en los aspectos bioclimáticos donde la buena orientación y el estudio del entorno son la clave y no olvidemos de aquella que trabaja con mapas energéticos, cartas geománticas, fallas, aspectos telúricos, feng shui, etc, etc, etc... Todos nosotros tratamos de suplir necesidades de la sociedad del bienestar a costa de observar y aplicar diversos principios. Todo es importante y todo es muy complejo.
Pero creo que aparte de una buena declaración de intenciones que podamos suscribir los arquitectos, hay que poner sobre la mesa pequeñas y grandes propuestas que den soluciones a los múltiples problemas que tenemos ahora y con los que nos iremos encontrando en un futuro.
Desde la gestión de proyectos teniendo en cuenta el factor social donde el ciudadano pueda participar activamente en el diseño del espacio público que usa y habita; proyectos donde el factor económico surja como estrategia para salvar actuaciones en el ámbito de la vivienda privada; ideas que entendieran la vivienda como un mero valor de uso que llevaran a convertir algunos de los “esqueletos abandonados” que nos encontramos en muchas ciudades en condominios o centros habitacionales que ofrecieran diversos servicios y dieran respuesta a colectivos sociales afines, minimizando así costos y aunando recursos; o propuestas donde el factor ecológico y medioambiental sea tenido en cuenta desde su génesis pudiendo medir sus cargas para repercutirlas en la gestión del metabolismo de los ecosistemas que genera; planes que pudieran llevarse a cabo por ejemplo en la reconstrucción, remodelación, reconversión, … de alojamientos turísticos cuyo fin último fuera ir minimizando poco a poco la huella ecológica que imprimen estas construcciones en el territorio. Etc, etc, etc. Sin perder de vista que la clave estará justamente en el equilibrio entre estos tres pilares (económico, ecológico y social) que nivelarán y guiarán el deseado desarrollo sostenible.
Pero para todo esto hacen falta ideas, proyectos, estrategias, planes, políticas, etc. que deberemos fomentar nosotros, los arquitectos. Es cierto que se han emprendido algunas y que probablemente esta crisis haya paralizado muchas otras, pero pienso que estos tiempos ofrecen una buena oportunidad para ver el problema de frente, sin complejos y sin prejuicios, para poder actuar de una manera rápida, clara y contundente. Hagamos entonces acopio de energías, intercambiemos conocimiento y hagamos reuniones físicas o virtuales entre los profesionales que queremos cambiar poco a poco aquello que no nos gusta atendiendo siempre al bienestar de las futuras generaciones.
Enhorabuena a todos los que han participado en la redacción de este manifiesto. Estoy seguro de que ayudará a que la ReAcción se produzca.
Víctor Hernández Pérez
Arquitecto socio ASA 242









