La ingeniería y el lenguaje riguroso
DICCIONARIO ESPAÑOL DE INGENIERÍA
Colaboración de ANTONIO LAMELA
Dr. Arquitecto y Académico
Diciembre 2009
INDICE
VENTANA 1 LA INGENIERÍA Y SU LENGUAJE RIGUROSO
VENTANA 2 SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE
VENTANA 3 MEDIO, AMBIENTE Y MEDIOAMBIENTE
DEFINICIONES, complementarias de otras posibles acepciones
VENTANA 1
LA INGENIERÍA Y SU LENGUAJE RIGUROSO
Es innegable que las lenguas evolucionan de forma continuada y que su uso es lo que, en buena medida, confiere el sentido real y efectivo del significado de las palabras, al contextualizarlas oportunamente; aunque, por otro lado, también es su desgaste. No olvidemos la enorme fuerza de dos acontecimientos que rigen la evolución lingüística: la innovación que hunde tantas expresiones en el perpetuo olvido y, por el contrario, el poder conservador que tan tenazmente mantiene otras.
Los avances y cambios sistémicos o técnicos, en parte, han transformado las Sociedades Humanas modernas en realidades mucho más complejas, afectadas por un continuo y fuerte dinamismo, que tiene en el conocimiento, en la información y en sus sistemas y medios de comunicación el motor de un diferente desarrollo social y económico. Dentro de este panorama global, nuestro idioma español es una de las lenguas más importantes y ricas del mundo; aunque, internamente, está siendo discriminada, invadida, contaminada y vulgarizada, lo que conduce a una situación lingüística incómoda.
Hay cierta renuencia —o puro desconocimiento— del correcto uso del idioma español por muchos de sus hablantes, incluidos técnicos y especialistas profesionales. Entre las frecuentes imprecisiones o confusiones en su utilización, hago referencia a vocablos relacionados con “la ingeniería”:
aire en vez de viento
ambiente medioambiente
apagar desconectar
atmósfera ambiente
cemento hormigón
cristal vidrio
encender conectar
geometría forma
hidrológico o hidrográfico hídrico
luz electricidad
medio ambiente o medioambiente
metodología método
nevera frigorífico
pantano embalse
patología enfermedad
sostenibilidad sustentabilidad
sostenible sustentable
tecnología técnica
tiempo condiciones climáticas
tipología tipo
topografía forma de la superficie del suelo
tráfico tránsito
entre otros muchos más.
Aceptar inadmisibles errores de este tipo en la lengua española provoca, por añadidura, incertidumbre e inseguridad en el buen manejo del idioma, pseudoavalado, además, por la desafortunada influencia que el periodismo escrito, oral y audiovisual ejerce en el lenguaje. En los tiempos que vivimos es común la excesiva profusión en los medios de comunicación de extranjerismos y barbarismos lingüísticos innecesarios y que muchísima gente no sabe escribir o pronunciar. Las traducciones apresuradas procedentes de agencias informativas que parten de idiomas foráneos dan lugar al uso, casi exclusivo, de ciertos vocablos extraños, con el consiguiente olvido de los términos propios, marginando, además, las matizaciones que ofrece nuestro abundante léxico, y olvidando acepciones más valiosas y precisas que, bien utilizadas en cada caso, no darían lugar a dudas interpretativas.
Por citar sólo algunos ejemplos.
airbag en vez de bolsa de aire, protector, escudo
cassette cinta, grabación
dossier expediente, historial
fan simpatizante, aficionado, seguidor
fuel combustible
full time a tiempo completo, todo el tiempo
gas oil gasóleo
heavy pesado, insoportable
hight tech alta técnica, técnica cualificada
light ligero, suave, moderado
look imagen, apariencia
mail correo
marketing comercialización, mercadotecnia
new nuevo, reciente
nylon nilón
part time a tiempo parcial
planning planificación, programación
ranking clasificación
roll papel, cometido, labor
stock existencia, depósito, reserva
stop parar
think tank pensamiento, ideario, equipo pensador
web red o red informática
El uso de extranjerismos no sólo empobrece y modifica innecesariamente el sistema fónico, sino también el ortográfico y morfológico. Y todo ello es incomprensible, al existir vocablos más adecuados y entendibles para la población de habla española, sin equívocos de interpretación.
Hay un profundo desconocimiento del destino al que estamos empujando a nuestra lengua, olvidando que con tal descuido y abandono, un idioma entra en decadencia, hasta su extinción. Los españolhablantes debemos proteger los cimientos del español contra abusos, caprichos y contaminaciones inútiles. Los educadores, profesionales de todo orden —especialmente los referenciales— y los medios de comunicación debemos emplear más esmero y rigor para elevar el habla a los niveles considerados más cultos, conformando fuerzas poderosas que impulsen, sin ningún tipo de complejos, la superación cualitaria de nuestro idioma y su unificación, con aspiraciones de ámbito mundial.
No se discute que el idioma, al ser un mecanismo vivo, crece, se desarrolla y evoluciona en función de las necesidades de quienes hacen uso de él; sin embargo, es necesario que esa metamorfosis no se convierta en un juego disparatado, sin reglas, donde el “todo vale” sea la única norma imperante. Nos hace falta una lengua permanente y racionalmente actualizada, siempre que el cambio se lleve a cabo con precisión y cautela.
Vigilemos la continua metamorfosis de nuestro idioma español, al que tan espléndido y maravilloso futuro le espera, a nivel mundial.
VENTANA 2
SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE
Aplicado, últimamente, a cuanto tiene relación con el medioambiente, el vocablo “sostenible” tiene su origen en una traducción del término inglés “sustainable”, al que el Diccionario de la Real Academia Española aceptó la traducción como “sostenible”, aunque dejando dudas en su uso; tanto es así que en Hispanoamérica el término “sustentable” está más extendido. En España no los estamos utilizando con rigor, pues entre ambos términos existen diferencias esenciales.
Hay ciertas disciplinas —como la Arquitectura y la Ingeniería— en las que los resultados materiales obtenidos con la aplicación de sus respectivas técnicas, deben ser siempre “sostenibles”; en caso contrario se caerían, no existirían. Por ello resulta redundante la utilización de este adjetivo cuando hacemos referencia a obras ingenieriles o arquitectónicas.
Sin embargo, el vocablo “sustentable” define con más propiedad y rigor otras características adicionales. Todos los edificios y obras de ingeniería son lógicamente sostenibles, mientras que para ser “sustentables” deben, por añadidura, cumplir otros requisitos: adecuación al medioambiente, manejo racional de la energía, fácil mantenimiento y conservación, económicamente defendibles, etc.
Podríamos sintetizar diciendo que “sostenible” es más referente a lo físico, a lo que se puede sostener por sí mismo; mientras que “sustentable” es más aplicable a lo inmaterial o metafísico, como pueden ser los procesos socioeconómicos, políticos, productivos, técnicos, etc.
El idioma Español es tan rico que nos debe obligar a utilizarlo con mucho más rigor y precisión, para cuanto queremos significar, sin agregar adjetivaciones innecesarias que están implícitas. Entre otras cosas, habremos ganado tiempos perdidos por imprecisiones idiomáticas.
VENTANA 3
MEDIO, AMBIENTE Y MEDIOAMBIENTE
Son vocablos que solemos utilizar imprecisamente, sin tener en consideración la sutil diferencia que existe entre ellos. Sutileza que, analizada, tiene gran importancia de contenido.
Es correcto que se hable de “medio” cuando se hace referencia al entorno estrictamente material o físico. En cambio, el vocablo “ambiente” alude al entorno anímico, en el que confluyen circunstancias metafísicas de origen diverso.
La conjunción de las dos palabras, “medioambiente”, es aplicable con la superposición de ambos conceptos, pues existe una influencia recíproca: el medio incide sobre el ambiente y viceversa.
DEFINICIONES, complementarias de otras posibles acepciones
Sostenible: Referente a un cuerpo: que puede mantenerse físicamente sin caerse.
Sustentable: Referente a un proceso: que puede mantenerse, metafísicamente, por sí mismo, sin ayuda exterior; o que se puede defender con razonamientos.
Medio: Cuanto rodea física o materialmente a algo.
Ambiente: Cuanto rodea anímicamente a los acontecimientos humanos.
Medioambiente: Conjunto de circunstancias materiales, físicas, sociales, culturales, económicas... en que vive una persona o un grupo humano, o circunda a un acontecimiento.









