Evolución del Brise Soleil en la obra de Le Corbusier
| ArquitectoLocalización | Le Corbusier
Varias
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Investigación realizada con el objetivo de mostrar la evolución del elemento de protección solar en fachada denominado Brise Soleil, desarrollado por Le Corbusier a lo largo de toda su trayectoria. Se identifican los diferentes estadios del elemento desde una perspectiva crítica entorno a la eficiencia energética.
Antecedentes |
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La imagen omnipresente de la máquina inspira la obra de Le Corbusier a lo largo del proceso de nacimiento y primer desarrollo de la Arquitectura Moderna. Los artículos publicados en L’Esprit Nouveau, recopilados en 1923 en un único volumen bajo el título ‘Hacia una arquitectura’, presentan el nacimiento de un nuevo paradigma: la era de la tecnología, precisa, rigurosa, eficiente, ligera como el fuselaje de un avión, sofisticada como el mecanismo de freno de un Delage. Los avances tecnológicos se suceden, en parte gracias a la progresiva electrificación de las ciudades: nace la climatización, la industrialización, el poder de la técnica y la poética de la energía. En primera instancia, Le Corbusier presenta el nuevo modelo como una especie de nuevo clasicismo: los trazados reguladores relacionan la obra con una suerte de modelo matemático superior, una entelequia que trasciende la materia y la época en un ejercicio (algo forzado) de pureza espiritual. Sin embargo, la exaltación de la tecnología procedente de la arquitectura móvil (coche, barco o avión), pronto encuentra su equilibrio natural. A partir de los años 30 Le Corbusier utiliza soluciones procedentes de la arquitectura vernácula, a veces de forma radical, como la casa en Mathes, cerca de Burdeos, 1935, y a veces yuxtaponiendo materiales tradicionales y nuevos en una suerte de ‘bricolage’ constructivo, como la Casa Weekend, París, 1935, aspecto que se convertiría en uno de los elementos esenciales de la obra posterior de Le Corbusier.
Tal vez esta hibridación entre los dispositivos que la industria nos ofrece hoy en día, junto con algunos sistemas propios de la arquitectura popular que tan rigurosamente aprovechan el clima y los recursos de una región, apunten una nueva vía para la arquitectura contemporánea: el híbrido constructivo, energético, funcional, social y cultural. Máquina y organismo.
Evolución |
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LA CASA CON RESPIRACIÓN EXACTA. Las primeras obras de le Corbusier incorporan soluciones industrializadas como respuesta a la nueva era. Así surgen los proyectos como la casa Domino, estructura seriada e industrializada, o la casa Citrohan, modelos exportables a cualquier lugar (FIG.01). En 1926 proyecta la urbanización Pessac, cerca de Burdeos, un conjunto de viviendas totalmente industrializadas. La Villa Savoye, Poissy, 1929, materializa los ‘Cinco Puntos de la Nueva Arquitectura’, redactados tres años antes con objeto de la inauguración de la Weissenhoff Siedlung en Stuttgart. A nivel energético, y con independencia de las condiciones del emplazamiento, se establece una temperatura constante de confort, conseguida gracias al uso de la tecnología: aire acondicionado, calefacción y renovación mecánica del aire. También en 1929, Le Corbusier obtiene por concurso el encargo para el Centrosoyuz de Moscú, proyectando un edificio hermético, independiente del clima, con un muro cortina de vidrio doble orientado a sur y el resto de fachadas revestidas con aplacado de ‘tufa’, piedra volcánica (FIG.02).
El edificio esta acondicionado por maquinaria de producción frío-calor durante todo el año. Esta desconexión entre clima y arquitectura era explicada con verdadero fervor en la conferencia ofrecida por Le Corbusier el 5 de octubre de 1929 en Buenos Aires:
‘Cada país construye sus casas en función de su clima. A esta hora de interpenetración general, de técnicas científicas internacionales, propongo: una sola casa para todos los países y para todos los climas: la casa con respiración exacta. […] Fabrico aire a 18 grados de temperatura con una humedad conforme a las necesidades de la estación. Por medio de un ventilador, soplo este aire en unos pozos de ventilación, convenientemente dispuestos. Unos medios de expansión de este aire han sido creados, los cuales anulan toda corriente de aire. El aire emana. Este régimen de 18 grados de temperatura será nuestro sistema arterial. He dispuesto un sistema venoso. Absorbo, por medio de un segundo ventilador, la misma cantidad de aire. Se establece un circuito. El aire respirado y rechazado retorna a la fábrica de aire exacto. Allí, pasa por unos baños de potasa donde pierde su carbono. Pasa por un ozonificador que lo regenera. Viene a las baterías que lo…enfrían, si es que se ha calentado demasiado en los pulmones de los habitantes. Yo ya no calefacciono mis casas, ni tan sólo el aire. Pero una oleada abundante de aire puro a 18 grados circula regularmente, a razón de 80 litros por minuto y por persona’ (FIG.03).


El consumo energético y la ineficacia del sistema concluyó con la negativa de las autoridades soviéticas, incrédulas ante la aplicación novedosa del edificio de vidrio totalmente climatizado expuesto a las exigencias de un clima demasiado riguroso. En 1929 construye la Cité de Refuge, París, planteando el mismo sistema de climatización para un edificio hermético con una fachada acristalada de más de 1.000m2. La desviación económica impide su aplicación, adoptándose la instalación de un sistema de riego del muro cortina que refrescaría los días calurosos, por un sistema de calefacción para los días fríos y ventilación en verano. El edificio tuvo problemas de condensaciones, así como numerosas sugerencias de mejora ante las elevadas temperaturas, falta de ventilación y exceso de radiación solar (FIG.04).
Los inconvenientes producidos por el clima sobre las fachadas acristaladas de la Cité de Refuge, sirven al arquitecto en la construcción del inmueble Clarté, Ginebra 1930 y el Pabellón Suizo de la Ciudad Universitaria de París, 1930. En el primer caso un sistema de toldos exteriores permiten sombrear la fachada desde las terrazas de altura doble. En el segundo caso, se opta por una protección textil que discurre por el interior del muro cortina (FIG.05). Esta solución impide las vistas y la correcta ventilación.
El resultado técnico de las primeras obras de Le Corbusier se encontraba en pleno desarrollo. La aplicación de nuevos materiales y sistemas, la falta de experiencias previas y la desconexión con los recursos tradicionales, convierten el entusiasmo teórico en una pequeña sucesión de fracasos ante la tozudez del clima, la economía o la cultura. Sin embargo, la experiencia acumulada, así como los nuevos datos que aparecen ensalzando los beneficios de la iluminación y ventilación natural para la actividad humana, provocan en Le Corbusier un giro hacia la recuperación de técnicas y sistemas de construcción tradicionales desde una visión contemporánea.
NACIMIENTO DEL BRISE-SOLEIL. Los miembros españoles del GATEPAC encargan a Le Corbusier un proyecto de viviendas para obreros procedentes de zonas agrícolas en Barcelona, 1931. Le Corbusier propone un complejo que mezcla densidad con la integración en la naturaleza del conjunto. La ordenación de éste no corresponde con la alineación de viviendas a viarios, sino a plazas públicas con arbolado. Influenciado por las construcciones árabes de Andalucía que conoció visitando España, propone elementos tradicionales para la protección solar y control de la luminosidad: un mecanismo de lamas giratorias cruciformes para viviendas que ocupan parcelas de 3 x 11m, con una planta baja vinculada al terreno y dos plantas superiores conectadas por una escalera que servía para la entrada de luz. Se dispone también de vegetación delante de cada casa y en la cubierta (FIG.06).
ADAPTACIÓN AL CLIMA. Un empresario argelino encarga a Le Corbusier la realización de un complejo residencial en Hussein-Dey, englobado dentro del plan ‘Obus’ para expandir la ciudad de Argel (1930-34). La estrategia del proyecto libera gran parte del territorio, elevando la construcción sobre pilotes y situando en planta baja los equipamientos comunitarios. Ante el caluroso clima africano, los apartamentos, de dos plantas cada uno, se disponen de forma escalonada, formando terrazas orientadas a norte que enmarcan las vistas bajo una visera continua. La fachada sur presenta el escalonamiento inverso, favoreciendo la protección solar gracias a la sombra arrojada por cada apartamento sobre el inmediatamente inferior (FIG.07).
En 1937 se presenta el proyecto para el nuevo Ministerio de Educación Pública y Salud en Rio de Janeiro, firmado por un equipo de arquitectos brasileños con la colaboración de Le Corbusier. El proyecto comprendía una torre de 15 plantas elevada 10m sobre pilotes y con vistas al mar. La fachada sur se resuelve a base de brise-soleil en toda su superficie, evitando cortinas o contraventanas. Basados en los estudios del maxarabiya árabe y su evolución en el combogos brasileño (FIG.08).
El brise-soleil definitivo estaría compuesto por montantes verticales fijos y grupos de lamas móviles horizontales, asegurando protección solar y condiciones lumínicas adecuadas durante todo el año (FIG.09).
CONFIGURACIÓN DEFINITIVA. Previa a la configuración definitiva del brise-soleil corbuseriano en el rascacielos del distrito de “La Marine”, Argel 1938, cabe mencionar los estudios previos realizados con elementos fijos que desembocan en el modelo definitivo. En el grupo de viviendas unifamiliares Durand-Oued en Argel, 1933, dispuestas en hilera con estructura metálica y sobre pilotis, empleó un entramado inmóvil con mayor cantidad de elementos horizontales hacia suroeste y menor a noroeste, para protección solar (FIG.10).
Este sistema se volvería a emplear para los bloques de apartamentos en Ponsik, 1933. Caracterizado por una planta baja libre solidaria con el paseo público y parasoles en las fachadas sur y oeste con las mismas proporciones que el proyecto anterior (FIG.11).
En el rascacielos de “La Marina” proyectado con estructura independiente de pilares y vigas a los muros cortina de fachada, se prevé la protección solar mediante la instalación de un brise-solieil de elementos fijos horizontales y verticales, con la posibilidad de cerrarse al sol en periodos cálidos y abrirse en periodos invernales (FIG.12). El elemento de control solar se adapta a la altura entre forjados y anchura de oficinas, aumentando su profundidad en función del ángulo de incidencia solar en verano. El elemento brise-soleil se constituye como un espacio intermedio entre el interior y el exterior.
Entre 1945 y 1951 un amigo personal del arquitecto le encarga la reconstrucción de sus instalaciones, la Manufactura Duval, Saint-Die, destruidas durante la guerra. La solución se genera mediante una estructura reticular elevada sobre pilotis con dos testeros laterales en piedra, procedente de las ruinas, y con muros cortina en las fachadas. Sólo se instala el brise-soleil en la fachada sureste, realizado mediante elementos horizontales de hormigón armado de sección decreciente hacia el exterior, separados de la fachada 20 cm, y apoyando sobre ellos montantes verticales del mismo material orientados a sur. El entramado se anclaba a la estructura en el extremo del voladizo de los pórticos principales (FIG.13).
Las reconstrucciones después de la II Guerra Mundial, permitió a Le Corbusier aplicar sus investigaciones a proyectos de vivienda colectiva. La Unité d´habitation de Marsella, 1946-1952 consolida el brise-soleil como envolvente profunda, lugar intermedio entre las viviendas y el exterior, capaz de actuar a modo de colchón lumínico, térmico y funcional, además de convertirse en mecanismo plástico configurador de fachadas (FIG.14).
MARSELLA Y LA GESTIÓN DE LA ENERGÍA. Las viviendas de la Unité d´habitation de Marsella presentan un fondo edificable demasiado profundo para que se produzca correctamente la ventilación cruzada, fundamental para refrescar muros y tabiques durante las noches de verano; la ventilación cruzada desaparece por completo en la planta coincidente con el corredor intermedio; la vidriera fija superior del salón de altura doble, impide la salida de aire caliente, quedando expuesta a la radiación durante parte de la época estival (esta situación ha provocado la aparición de numerosos toldos y persianas como elementos de protección solar); la igualdad acristalada de las fachadas norte y sur multiplica las pérdidas de energía en fachada norte durante el invierno, al carecer ésta de aislamiento térmico o de muros de suficiente masa térmica; no existen elementos de protección frente al viento o dispositivos que permitan su captación y aprovechamiento mediante sistemas de ventilación inducida; la vivienda en altura carece de vegetación y, por lo tanto, no aprovecha las estrategias de enfriamiento pasivo, enfriamiento radiante y evaporativo, fundamentales en climas de latitudes medias (FIG.15).
A pesar de la sucinta configuración bioclimática de la propuesta, más que aceptable si se compara con algunas ‘promociones’ de vivienda actual, la calidad del proyecto invita a la reflexión sobre una hipotética rehabilitación energética. El potencial de la iniciativa imaginaria, presenta estas acciones de recuperación y actualización como la oportunidad de generar modelos de arquitecturas yuxtapuestas, ejercicios de hibridación entre sistemas convergentes, auténticas sinergias entre arquitectura y energía.
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Texto: Miguel Ángel Díaz Camacho, David Barbero Sastre.
Imágenes. Le Corbusier; Jeanneret, P. Oeuvre Complète 1929-1934.










